Las circunstancias más duras, son una oportunidad para resurgir de las cenizas; no debemos quedarnos en ellas, siempre vendrán esas situaciones que como un fuego devorarán nuestras ilusiones, y sentiremos como mueren nuestros sueños; vamos a asfixiarnos con la tristeza que derive de ello; no obstante, hay que salir renovado, victorioso.
Hay muchas cosas que a veces deben morir en nuestro interior, pero no morirán por métodos sencillos, hay cosas que literalmente, se llevan una parte de nosotros, pero ¿Qué hay de eso? Si rejuvenecemos nuestra cabeza, nuestros ideales, pronto viviremos otra vida. Claro, suena hasta romántico si decimos que un ave como el fénix resurge de sus cenizas, pero si vamos a lo anterior, que tiene que morir quemada, ya no suena tan bonito... así nos toca, nadie quiere saber de la transformación, solo se quieren ver los resultados, pero es ese proceso doloroso, el que nos hace resurgir de las cenizas.... 
No hay comentarios:
Publicar un comentario