Soy una de las personas que está convencida, que la felicidad no tiene porqué buscarse o esperar de otro... la independencia es el mejor camino a la felicidad. No se puede ser feliz de manera permanente esperando cosas de los demás: A la larga siempre las otras personas imponen sus condiciones, y uno termina siendo un servidor de otro, esclavo de esa ley que da pequeñas alegrías, cuando le regalan algo a uno.
La ley del mínimo esfuerzo no da alegrías largas, tampoco da amigos, porque te llegas a aprovechar tanto de los demás, que las personas que valen la pena se alejan... y se van quedando aquellos que también intercambian favores, y que así como dan piden, incluso exigen. Quedarte en un rostro bonito, o en un buen cuerpo, o en un talento innato, es mediocridad. Buscar ser solamente una cosa y no tener aspiraciones, ni deseos de crecer, va matando al ser humano. Precisamente el ser humanos nos hace curiosos, ávidos por explorar nuevos caminos, por llegar a rincones que otros no conocían, y nunca habían visto.
Si toda la raza humana se hubiera quedado en el mínimo esfuerzo, seguramente hoy no habría computadoras, ni internet, la medicina no hubiera progresado tanto, no tuviéramos celulares. Da todo lo que tengas en donde estés, aunque no estés en el lugar que quieres, pero siempre con el mínimo esfuerzo, no llegarás lejos. Los futbolistas de élite, los atletas de renombre, la gente que es eminente en algo, no llegó allí por casualidad, o por propaganda, todo cuesta. No vivas de los éxitos de otros, anímate a conseguir los propios, sentirás una gran satisfacción personal, una alegría que no ofrecen varios triunfos ajenos... no sabes hasta donde puedes llegar, hasta que comienzas a moverte, y no hay que esperar a otro día, es mejor empezar ahora
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